
La
historia del masaje corporal está muy documentada en muchos
textos históricos y aunque realmente es muy difícil
determinar la época concreta de su nacimiento sí se puede
llegar a una conclusión clara y concisa: " el masaje es tan
antiguo como el ser humano" o, dicho de otra forma, existe
desde el origen del hombre prehistórico, y eso ha quedado
demostrado gracias a dibujos y artilugios encontrados
pertenecientes al período de la prehistoria.
Si bien el término "masaje" es bastante reciente, su
práctica data de tiempos muy remotos y se le ha reconocido
como la práctica curativa más antigua de la humanidad,
además de ser el método más natural e instintivo para
aliviar un dolor o molestia corporal. ¿Quién no ha seguido
el impulso de frotarse o masajearse alguna zona del cuerpo
que se siente dolorida por un golpe, por un mal gesto, por
una mala posición, por cansancio o simplemente por el gusto
de relajarse?
Ciertos trabajos de investigación han permitido establecer
que, en casi todas las antiguas culturas, se practicaba
alguna forma de masaje y que estos conocimientos se fueron
expandiendo por el mundo de oriente a occidente.
Se cree que la práctica del masaje se extendió hacia Europa
desde el Este y que floreció hacia el 300 a. C.
Para adentrarnos más en la historia del masaje y conocer
curiosidades muy interesantes del mismo los invitamos a un
fantástico viaje por el mundo y el tiempo.
Grecia
Los griegos fueron los primeros en dejar constancia de la
práctica del masaje y se sabe que lo utilizaban
habitualmente como ritual de mantenimiento físico, sobre
todo para aquellos que practicaban gimnasia. A ellos se debe
la creación y promoción del gimnasio, de hecho crearon los
Juegos Olímpicos. Gracias a ellos la práctica del masaje era
habitual. Además la mujer griega gustaba de poseer un cuerpo
esbelto y delgado, así que practicaba gimnasia y se cuidaba
con baños y masajes.
Es en Grecia donde se consolida la diferencia entre
cosmética como utilización de adorno físico y estético y la
importancia de los cuidados corporales para mejorar y curar
el cuerpo, entre ellos uno de los indispensables era el
masaje corporal.
En La Iliada y La Odisea, Homero, filósofo griego, hablaba
de cómo los alimentos nutritivos, el ejercicio y el masaje
aplicado a héroes de guerra, les proporcionaba curación y
relajamiento.
Herodoto, historiador griego, afirmaba que el masaje podía
curar la enfermedad y preservar la salud. Aunque sin duda,
el padre de la Medicina, Hipócrates, nacido hacia el 500 a.
C., fue el más famoso defensor de la práctica del masaje
acompañada ésta, cuando era posible, de aceites o hierbas
aromáticas. Es más, hay que destacar que Hipócrates enseñaba
a sus alumnos cómo dar un masaje a sus pacientes. Insistía
sobre todo en la importancia de la palpación y de la
observación para realizar un diagnóstico. A él también se le
atribuyen más de cien libros relacionados con la salud y,
por supuesto, en algunos de ellos detalla cómo realizar el
masaje y sus manipulaciones básicas, además de detallar
procedimientos de hidroterapia.
Roma
La civilización romana fue fundada hacia el año 753 a. C.
Poco a poco fue absorbiendo a los pueblos que habitaban la
península itálica y conquistó sus dominios adueñándose de
Grecia. Así la cultura griega dejó paso al Imperio Romano
que se extendió por todo el sur de Europa, hasta el norte de
África y Asia menor. Y, paradójicamente, son los romanos los
que se dejan influenciar por Grecia adoptando así sus
médicos, sus filósofos, su arte y gran parte de sus
costumbres. La historia indica que los mayores intelectuales
romanos fueron griegos o se educaron en la cultura griega.
Refiriéndose al masaje, para los romanos era un acto
paralelo al del baño y es por ello que se daban fricciones
con aceites fragantes y cremas, servicios que se
popularizaron gracias a los baños y termas públicas. Estos
masajes eran realizados mayoritariamente por masajistas
griegos o egipcios.
Los romanos también relacionaban la enfermedad a una mala
alimentación, a problemas tensionales y al poco cuidado
físico.
Hacia el año 150 a. C. vivió un celebre médico llamado
Galeno, quien siguiendo a los maestros griegos Hipócrates y
Aristóteles, llegó a ser médico de los gladiadores romanos.
Su influencia en la historia médica fue tan profunda que sus
enseñanzas dominaron la medicina europea durante los 1.200
años siguientes. Y, como es de suponer, Galeno también
empleaba en sus tratamientos la dieta, el masaje y el
ejercicio. Galeno, en sus masajes, utilizaba también
productos de origen vegetal y eso le llevó a descubrir que
el aceite vegetal mezclado con agua y cera de abeja se
convertía en crema. Hasta entonces no se conocían las
cremas, él fue el primero en obtener una crema conocida, hoy
por hoy, como Col Crema que es la más simple de las
utilizadas en la cosmética actual.
El Islam
El centro del Islam y de la religión musulmana es la Meca,
ciudad árabe en la que se levanta su santuario más
importante, y donde nació Mahoma, profeta del Islam, 570
años después de Cristo. Mahoma fue el nexo de unión entre
todos los árabes, unión que hasta entonces no existía y que
llevó a los pueblos a una guerra de expansión y conquistas
inimaginables que lograron crear, en menos de 100 años, un
imperio que se extendió desde el Atlántico hasta la India.
Como conquistadores, los árabes ampliaron la cultura
islámica con los conocimientos que provenían de otros
países, aceptando nuevas ideas y trabajando sobre ellas para
perfeccionarlas. Los árabes desarrollaron y dieron a conocer
las Matemáticas, la Física, la Astronomía y la Medicina.
Tradujeron del griego muchas obras de medicina a las que
añadieron los conocimientos de tierras conquistadas chinas e
hindúes, además de las propias aportaciones.
En el año 1000, un gran médico árabe llamado Avicena escribe
un tratado sobre los baños, los masajes, el valor curativo
de la música, el sueño y el reposo.
Las obligaciones religiosas islámicas regulan también la
higiene y, como rito obligatorio, está el lavado de manos,
pies y cara antes de orar. No es de extrañar que también se
crearan establecimientos de baños o hammanes, que eran una
copia de las termas romanas; habitualmente cada vez que se
asistía a un hamman se recibía un masaje corporal.
Edad Media
Después del Imperio Romano, desde el año 476 hasta el año
1450, aparece en la historia un período denominado Edad
Media, período que significa para Europa el freno a los
movimientos y avances científicos y culturales.
Desde un punto de vista religioso, la expansión del
Cristianismo termina por imponer una nueva moral muy
estricta y represiva. Tanto el aspecto social como el
religioso tienen una influencia decisiva en los cuidados
corporales y en las prácticas médicas.
La enfermedad se concebía en un entorno religioso, o dicho
de otra forma, era el castigo por el pecado. Por eso, no es
muy difícil imaginar que las escuelas de gimnasia, los baños
y la práctica del masaje fueron desapareciendo de la vida
cotidiana.
Respecto al masaje, la iglesia consideraba que era una
práctica más erótica que terapéutica y acabó practicándose
solamente en casas de prostitución.
Los caballeros de occidente, motivados por el espíritu de
aventura y por los imperativos religiosos de la época,
deciden hacer guerra santa o "cruzadas" para recuperar los
Santos Lugares que se encontraban en poder del Islam.
Los comerciantes italianos se fijan en nuevas posibilidades
comerciales: Marco Polo llega al lejano Oriente, y al mismo
tiempo se convierte en el propagador occidental de sus
experiencias en Asia, que tuvieron gran influencia sobre la
belleza y el cuidado corporal, ya que importa costumbres y
cuidados utilizados por mujeres asiáticas. De este modo las
mujeres occidentales comienzan de nuevo a disfrutar de los
baños, masajes, ungüentos y demás complementos de belleza.
Renacimiento
A mediados del año 1400 finaliza la Edad Media. Surge una
nueva época con anhelo de libertad de pensamiento y renace
el arte, la medicina, la ciencia, las costumbres y aparecen
un importante número de nuevos inventos y descubrimientos.
El Renacimiento se desarrolló en Europa occidental,
concretamente en los países que habían sido ocupados por el
Imperio Romano: Italia, Francia, Alemania, Bélgica, Holanda,
España e Inglaterra. Esta nueva forma de vida impulsó todo
lo relacionado con la belleza corporal, que tan mal vista
estaba en la Edad Media. Italia fue la capital del
Renacimiento y, en concreto Venecia, fue pionera en dictar
las nuevas normas de belleza.
Dado el resurgimiento de las ciencias y cuidados para la
salud, el masaje empieza de nuevo a relacionarse como un
medio curativo gracias a Ambroise Pare (1517-1590), cirujano
y barbero francés que escribió en una de sus publicaciones
los efectos positivos del masaje y su efecto curativo y
también clasificó los diferentes tipos de maniobras
manuales. Debido a sus conocimientos fue requerido por la
corte francesa y trabajó como médico durante varios
reinados.
Durante la segunda mitad del siglo XV, con la invención de
la imprenta, se publicaron numerosos escritos sobre arte,
ciencia y salud. El avance de esta técnica y las mejoras en
la distribución contribuyeron a aumentar la divulgación e
interés por dichos temas, incluido la práctica del masaje.
Siglos XVI - XVII - XVIII
Entre los años 1600 y 1700, en Europa nace un nuevo
movimiento denominado Barroco que se caracteriza por su
importancia sobre el arte, en todas sus formas, y las
letras.
Situados en la Corte Francesa y en referencia a las
costumbres de cuidados personales cabe destacar la poca
higiene y cuidado personal que disimulaban de una forma
puramente estética. Hay datos históricos que detallan el
poco uso del baño, de hecho éste estaba recomendado por los
médicos de una forma muy poco frecuente, y utilizaban paños
empapados en lociones o alcohol para limpiarse el cuerpo de
una forma muy superficial. Incluso el lavarse la cabeza era
muy raro, por ello hubo tanto auje en utilizar pelucas. Por
supuesto, toda esta situación empeoraba fuera de la corte.
Por tanto se comprende que practicar o recibir una masaje en
aquella época era muy poco frecuente o casi excepcional.
Durante el reinado de Luis XV se produce otro nuevo
movimiento histórico denominado Rococó y que se caracteriza
de nuevo por la influencia sobre el arte y más especialmente
en la decoración de interiores y muebles. Por otro lado, la
corte empieza a respirar nuevos aires influenciados por
Extremo Oriente. La conocida Madame Pompadour pone de moda
el baño, verdadera novedad de la época, recomendado éste por
su médico que había estudiado Medicina China.
En el año 1750 aproximadamente se inicia en Europa la
Revolución Industrial y, posteriormente, hacia el año 1789,
finaliza la Revolución Francesa, produciéndose un cambio
radical en la sociedad y costumbres de la vida cotidiana.
Afortunadamente la higiene personal retoma un nuevo rumbo y
esta es cada vez más popular y frecuente.
En el año 1800 aparece el Neoclasicismo, época marcada por
el resurgir del arte y estilos griego y romano. Además de
algunas de sus costumbres referidas al cuidado personal, se
empiezan a utilizar de nuevo aceites, ungüentos, baños y
masajes de origen romano, egipcio o griego.
Hacia finales de 1800 se restableció el masaje como práctica
científica para el mantenimiento de la salud y tratamiento
de algunas enfermedades. Se popularizaron de nuevo las
termas y curas en balnearios arraigándose con el paso de los
años.
Siglo XIX
A principios del siglo XIX, el filósofo y maestro de esgrima
Per Henrik Ling (1776-1839), nacido en Suecia, es conocido
como el padre de la Fisioterapia. En 1813, fundó el
Instituto Central Real Sueco de Gimnasia. Creó su propio
sistema, el Sistema Ling, que se divulgó al publicarse su
obra póstuma llamada "Movimientos suecos, curación por
movimiento". Esta nueva técnica fue extendida hacia el resto
de Europa y la antigua Rusia. De hecho, en 1851, existieron
unos treinta y ocho centros de educación con el Sistema
Ling, casi todos en Alemania con un programa de estudio de 3
años y clases diarias de 6 horas.
El médico Mathias Roth estudió con Ling y en 1851 publicó el
primer libro en inglés sobre Movimientos Suecos. También
fundó el primer instituto en el cual se impartía "La
Gimnasia" de los movimientos suecos y dio lecciones privadas
a Charles Fayette Taylor, médico neoyorquino que, en 1858,
dio a conocer éste método en EEUU, donde se conoció como "La
Cura" mediante los movimientos suecos.
Charles Fayette Taylor médico afincado en Nueva York,
estudió y aprendió la técnica sueca. Más tarde dio a conocer
el método de curación sueco en su país. Su hermano George
Henry Fayette publicó el primer libro estadounidense de esta
técnica europea, y en 1960 fundó el primer instituto de
"Curación por movimientos suecos". Ambos hermanos estudiaron
y perfeccionaron la técnica, contribuyendo a su mayor
aceptación entre el público en general y se dedicaron a la
enseñanza hasta el año 1899 aproximadamente.
A principios del siglo XIX los alumnos de Medicina de
escuelas de Alemania y de los países nórdicos tuvieron como
materia de estudio el masaje, en aquel entonces recurso útil
y digno dentro del campo médico.
Consecuentemente muchos médicos de dichos países
recomendaban a sus pacientes masajes y baños para la
recuperación y el mantenimiento de la salud, sobre todo en
problemas relacionados con el reumatismo.
SIGLO
XX
Durante el siglo XX hay dos importantes puntos a destacar
como son las: nuevas terapias manuales y el aumento
indiscriminado de escuelas y terapeutas de dudosa
cualificación profesional. Estos últimos han influido
negativamente en la seriedad de la práctica del masaje de
tal forma, que la reputación del mismo y la de otras
técnicas manuales decaen de forma masiva entre la clase
médica, afectando también al público en general.
Los avances de este siglo tuvieron una influencia negativa
en la práctica de terapias manuales debido a la
incorporación de aparatología médica, más concretamente la
utilizada con corrientes específicas para la recuperación
muscular, lo que hizo que disminuyera en gran medida la
recomendación del masaje manual. Los médicos, en general,
dejaron de interesarse por aprender técnicas de masaje y la
práctica de éste se redujo a unas simples fricciones.
Por otro lado, también se crearon nuevas e importantes
técnicas y terapias manuales, muchas de ellas promovidas e
investigadas por médicos. Algunas de ellas parten de la
filosofía oriental la cual enfatizaba al cuerpo como un
todo, no sólo físico, sino también energético, y de ahí la
necesidad de equilibrar al cuerpo mediante masajes y
técnicas que hicieran fluir la energía o Ki por "los canales
corporales energéticos", ya que según su teoría hay una
influencia directa sobre nuestra armonía energética y el
correcto estado físico del organismo.
Otras
de estas nuevas terapias tienen su origen en el antiguo
occidente y es durante el siglo XX que han sido
perfeccionadas y estudiadas de una forma científica, creando
un protocolo de aplicación y dándoles un nombre y apellido
propio.
Actualmente se puede constatar que los masajes creados y
utilizados hoy en día tienen, fundamentalmente, un origen
común; por un lado de oriente tanto de China, India o Japón
como de las antiguas civilizaciones romanas, griegas o
egipcias y por supuesto más recientemente de Suecia. Estos
nuevos masajes o técnicas han sido desarrolladas o creadas
principalmente en Europa y América.
Hoy por hoy podríamos clasificar los masajes actuales en
tres grupos:
los realizados con un objetivo puramente de recuperación
física local o total como es, entre otros, el masaje
deportivo, los masajes o técnicas curativas energéticas,
como por ejemplo el Reiki y un tercer grupo que se
caracterizan por una mezcla de los anteriores como podría
ser el masaje Shiatsu.
Y para finalizar este artículo sólo un pequeño recordatorio
de cómo el masaje de nuestros antepasados pudo sobre vivir a
tantos siglos y llegar a nuestras manos.
A medida que se descubrían y colonizaban nuevos países y se
abrían nuevas rutas comerciales por medio mundo; se
importaban de un punto a otro del planeta, no sólo nuevas
materias, alimentos, tejidos, plantas y medicinas sino
también diferentes rituales, costumbres cotidianas, técnicas
manuales y masajes de muy distinto origen; de hecho hay
técnicas de masaje propias de la antigua civilización de
Centro América, de las Islas Hawai, de Oceanía, de tribus
del Pacífico o África.
Así es como los médicos, escritores, pintores, curanderos,
viajeros y curiosos que fueron capaces de fijarse y
compartir sus nuevos conocimientos y descubrimientos con
otras gentes nos han ayudado a transmitir a lo largo de la
historia algo tan maravilloso para el cuerpo, la mente y el
espíritu del ser humano como es el masaje.